Coudet vuelve a ser líder

Eduardo Coudet es sinónimo de líder en 2020. El entrenador argentino encabezaba la clasificación de la liga brasileña cuando a principios del pasado mes de noviembre dejó boquiabierto al fútbol sudamericano rescindiendo su contrato con el Internacional de Porto Alegre y aceptando la propuesta del Celta, que estaba al borde de los puestos de descenso. Desde la llegada del Chacho a Vigo nadie ha sumado en LaLiga más puntos y goles que el cuadro celeste.

El sustituto de Óscar García ha logrado nueve puntos en cuatro partidos, los mismos que el Sevilla y el Atlético, pero ha marcado más que los otros dos mejores equipos del último mes. Los olívicos han perforado once veces la portería rival, mientras que los hispalenses lo consiguieron en seis ocasiones y los colchoneros, en cuatro. Athletic y Valladolid, ambos con siete tantos, son los que más se acercan a los registros realizadores del Celta.

Con el triunfo del lunes ante el Cádiz, la afición céltica recordó lo que era celebrar tres victorias seguidasNo lo hacía desde el mes de enero de 2018, con Juan Carlos Unzué en el banquillo. En casi tres años otros cuatro entrenadores (Mohamed, Cardoso, Escribá y Óscar) han dirigido a un vestuario que se acostumbró a vivir coqueteando con el precipicio.

Europa

El Celta salvó la categoría de manera agónica en las dos últimas campañas y en ésta había vuelto a las andadas. Coudet se hizo cargo del decimoséptimo clasificado y ahora el cuadro celtiña se ha metido entre los diez primeros, a dos puntos de Europa.

El calendario del conjunto de Balaídos hasta final de año invita a pensar que puede comer las uvas en la zona europea. Recibirá en casa al Alavés y al Huesca, y visitará Getafe. Sin embargo, el técnico que ha transformado al equipo que hasta su llegada era el menos anotador de LaLiga, no quiere oír hablar de otra cosa que no sea buscar lo que ha catalogado como «objetivo exclusivo»: la permanencia. Un discurso muy medido, similar al «partido a partido» de su compatriota Diego Pablo Simeone, es una de las señas de identidad del ‘chachismo’.

Otras máximas de esta filosofía, que en Vigo recuerda al ‘totismo’ de Eduardo Berizzo, son la verticalidad y la presión. Utilizando la misma alineación que empleó Óscar en su último partido como preparador celeste, Coudet le ha dado otra forma al equipo. Su sistema 1-4-1-3-2 ha resucitado a los laterales en ataque, centrado la posición de Denis Suárez y, sobre todo, ha liberado por completo a Iago Aspas. El moañés va a recital por partido y ya es el máximo artillero de LaLiga y el segundo mejor asistente.