Aprobados y suspensos del Barça: Messi se resiste a tirar LaLiga

Ter Stegen: No tuvo ninguna intervención de mérito, pese a que el Elche intentó en más de una ocasión mirar la portería rival. Sin embargo, todos sus remates a puerta se fueron muy lejos. Especialmente peligroso fue un remate de Boyé, que se fue a la primera gradería.

Mingueza: Sufrió mucho sobre todo en la primera parte con el argentino Rigoni cayendo en su banda. Sin embargo, el defensa del filial se fue asentando en su juego y ganando en confianza, incorporándose asimismo más en ataque. Acabó con calambres en el sóleo del la pierna izquierda.

Piqué: Sigue recuperando ritmo de competición. En su tercer partido como titular supo administrar los esfuerzos y recuperar balones a base de anticipación y fortaleza aérea. Muy bien la salida de balón.

Umtiti: Su primera acción fue lamentable, dejando mucho espacio a Boyé para rematar a placer dentro del área, aunque afortunadamente erró en el chut. Sin embargo, el francés se resarció y empezó a recuperar sensaciones. Muy aseado en la salida de balón. Acabó dando el susto al quejarse de molestias en el aductor de la pierna izquierda, pero regresó al campo y acabó el partido.

Alba: El lateral marcó un gol como si fuera un delantero centro, tras aprovechar una magistral asistencia de cabeza de Braithwaite. En la banda izquierda siempre supo resolver la situación, intentando buscar siempre a Pedri.

Pjanic: El gran señalado en la primera parte. No salió ya tras el descanso. En todo caso, tampoco fue el peor, dando algún pase interesante entre líneas, pero lo cierto es que su juego sin balón es un desastre, siempre mal colocado y sin ayudar en las coberturas.

De Jong: El más inteligente de todos ya que aguantó los 90 minutos en el campo sin ver una amarilla que le hubiera dejado fuera para el partido del sábado ante el Sevilla. Su jugada en el segundo gol de Messi es propia de un crack de un nivel estratosférico. Lástima que no tenga más continuidad.

Pedri: Multiusos. Jugó en todas las posiciones en el mediocampo, incluso de pivote defensivo. Puede que no fuerda su mejor partido, pero sus apariciones siempre son un alivio para el equipo, que necesita su talento para sobrevivir.

Trincao: Esto de hacerlo todo bien pero que se la apaguen las luces cuando sólo tiene que empujar el balón es algo que nos tiene acostumbrado Vinicius en el Real Madrid. Tuvo dos ocasiones muy claras, solo ante Badia, rematando en ambas de forma defectuosa. En todo caso, fue el jugador más destacado en la primera parte y quien intentó ofrecer más recursos en ataque. Tras el descanso, su juego se acabó desinflando, siendo sustituido en el minuto 65.

Messi: El argentino, casi sin quererlo ni hacer ruido, ya es el ‘Pichihi’ de esta Liga, con 18 tantos. Marcó dos tantos hoy que dieron la vida al Barcelona, ya que el equipo estaba metido en un buen atolladero ante la férrea defensa alicantina. Sin embargo, en un gol de garra el primero y de talento absoluto en el segundo, logró poner el 2-0 en el marcador, dejando el partido visto para sentencia.

Braithwaite: Dio dos asistencias de gol. Con eso ya se ha ganado el pan sin duda. La primera además con un taconazo preciso a Messi y la segunda, tras un gran cabezazo a Alba. En todo caso, para un delantero, acabar un partido sin rematar ni una vez a puerta debe ser más que frustrante. Jugó en la banda izquierda, sacrificándose mucho en defensa.

CAMBIOS:

Dembélé: Jugó los primeros quince minutos en la banda izquierda y el resto en la banda derecha. Pese a no participar en exceso, logró que el Elche tuviera que poner más hombres en su vigilancia y liberar a sus compañeros.

Sergio Busquets: Su entrada en el campo fue un bálsamo para el juego del equipo. Todo se ordenó con criterio.

Lenglet: Koeman le dejó quince minutos en el campo para que recuperara confianza tras el penalti que cometió ante el Cádiz.

Dest: Jugó como lateral izquierdo, sustituyendo a Alba, dando una gran asistencia a Griezmann, que envió el balón al larguero solo ante Badia.

Griezmann: Uno ya no sabe si es mala suerte o directamente ineptitud, pero el francés sigue sin marcar al arco iris. Su error, solo ante el meta del Elche, es casi dañino para los ojos.

Al Atleti le penalizan los errores atrás… y la puntería del rival

EI Atlético ha perdido la fiabilidad defensiva en los últimos partidos. Lo que antes era un muro infranqueable, con solo seis goles en contra en las 16 primeras jornadas de Liga, se ha ido deshilachando en las últimas citas. Ante el Levante, el Atlético encajó por sexto partido consecutivo, ocho goles en las últimas fechas que han obligado en varias ocasiones al equipo a remontar y han costado dos empates, ante el Celta y frente al Levante, rival contra el que se vuelve a medir mañana con la clara intención de recuperar la portería a cero.

El gran problema del Atlético ha llegado a partir de errores puntuales que han penalizado siempre. Sin necesidad de excesivos remates, el Atlético ha visto como el rival perforaba su portería con relativa facilidad. Bardhi fue el último en hacerlo después de que un intento de adelantarse de Giménez al macedonio acabase dejándole solo ante Oblak tras la asistencia de De Frutos. El meta tuvo que actuar en la segunda mitad para repeler dos disparos de Clerc, con una gran mano que evitó la derrota. Pero, tras el gol de Bardhi, había llegado a contar seis goles en contra en los últimos ocho disparos a portería del rival, uno de ellos un remate franco de Saponjic que podía poner el empate a tres para el Cádiz.

Ante el Granada, un barullo en el área tras un córner le cayó a Yangel Herrera y contra el Celta un despiste en el minuto 89 acabó costando el empate de Ferreyra. Mina había obligado a remontar con un cabezazo ganando la espalda a Felipe. En Cádiz, un balón suelto tras un mal despeje de Lemar sin que llegase Felipe a taponarlo se convirtió en el primer gol de Negredo, que hizo su doblete con un balón rematado con la derecha en el área. Antes, el Atlético había tenido que remontar un golazo de Racic para el Valencia y un tanto de penalti de Dmitrovic de penalti para el Eibar tras un error de Carrasco. Demasiados tantos en contra, varios de ellos precedidos de errores puntuales, para un equipo que siempre se ha sustentado en su defensa.

Carrasco, ‘fichaje’ para Granada

Yannick Carrasco es el gran fichaje de cara al encuentro ante el Granada de este sábado. El 30 de enero dio positivo por coronavirus junto a Hermoso. Días después dio negativo y, posteriormente, se ejercitó como solitario. Ante el Celta no tuvo minutos, pero frente al cuadro nazarí tiene todas las papeletas de volver. Está siendo uno de los futbolistas más utilizados por Simeone. Ya lleva 937 minutos en LaLiga con dos goles y un recital de peligro constante en los partidos. Desde que volviese de China ha sido un jugador determinante demostrando una personalidad arrolladora sobre el césped.

El líder de LaLiga ha ratificado que el equipo no depende de nombres propios, sino del bloque duro del equipo donde la mayoría de jugadores están al máximo.

Tal y como informó AS, el Atlético está sufriendo como pocos clubes la pandemia del coronavirus.  Hermoso, Carrasco Dembélé, João Félix, Lemar y Herrera han sido los que la han afrontado. Los futbolistas rojiblancos siguen en todo momento todos los protocolos sanitarios y están siguiendo lo que dictan los médicos del club madrileño.

Curiosamente, Carrasco ya había pasado la COVID con anterioridad. Esta ha sido la segunda vez que ha dado positivo y sin tener síntomas.

Alto voltaje en el Metropolitano

Filomena ha marcado el momento en nuestro país, aunque esto no afectará de manera directa al Wanda Metropolitano, preparado para este choque de la primera jornada aplazado en su día. El Atlético se entrenó ayer (lo que ya de por sí fue noticia) en el estadio y el campo presentaba un aspecto normal. Si la nieve, el hielo y el frío son protagonistas en casi todo el país, este duelo promete alto voltaje .

Porque los Atlético-Sevilla, y viceversa, son partidos competidos al máximo, trabados, duros, donde suele pasar de todo. Asentados como equipos de Champions, las miras del Atlético son aún más altas, al título. Tiene un punto más que el Madrid y tres partidos menos. Si el equipo de Simeone gana alguno de ellos tomará una ventaja considerable. Y el primero de los aplazados es el Sevilla. Un miura en el Metropolitano. Luis Suárez contra En Nesyri. Palabras mayores.

El Cholo no se quiso quejar en la previa, quizá para ridiculizar a su eterno rival, un Real Madrid presa de los llantos. El Atlético se entrenó el jueves, lo tuvo que hacer en el gimnasio el viernes, el sábado cada uno en su domicilio y el domingo igual, excepto ocho jugadores que lo hicieron en un polideportivo en Boadilla del Monte. Por fin este lunes pudieron tocar el balón y entrenarse todos juntos. No parece la mejor manera de preparar un partido de altísimo nivel, pero es lo que hay.

Lopetegui y Simeone, con sus mejores galas

Simeone pondrá a su mejor once. El último encuentro fue el del descalabro copero, con la unidad B en juego. Ahora le toca a los Oblak, Savic, Hermoso, Koke, Llorente, Lemar, Suárez… Hay varias dudas. Podría volver Trippier al lateral tras la cautelar a la sanción de la Federación Inglesa. Y veremos si juega de inicio João Félix, quien no salió muy bien parado de Cornellà.

El Sevilla llega con Lopetegui renovado, una muestra de la confianza que se tiene en su proyecto. Un Lopetegui, por cierto, que no ha podido con el Cholo. Veremos si cambia su racha. El guipuzcoano lamenta que el Atlético ha tenido mucho descanso y a su equipo le sucede al revés. Lopetegui podría hacer alguna retoque por ello, pero la pareja Koundé-Diego Carlos le da fiabilidad atrás. Navas está listo para jugar, Fernando seguirá en el pivote y En Nesyri, ayudado por Suso y Ocampos en los costados, querrá amargarle la noche a Oblak y compañía. Un dato. El año pasado, empate en los dos partidos. Seguro que la temperatura estará bajo cero en Madrid. Pero en el Metropolitano subirá muchos grados…

SER: Modric seguirá, Ramos no contesta y Lucas rechaza tres años

Zinedine Zidane pidió el 1 de enero en la previa del partido frente al Celta que las renovaciones de Sergio Ramos, Lucas Vázquez y Luka Modric se resolvieran cuanto antes. «Queremos todos, no es que pregunte al club, queremos que se solucione lo antes posible, es el interés de todos y para nuestro bien. Que se arregle rápidamente«. Una petición que de momento se dilatará en el tiempo.

Las tres negociaciones están en diferentes puntos. La más fácil a día de hoy es la de Luka Modric, el croata seguirá una temporada más en las filas del Real Madrid, como ya anunció AS hace unas semanas. Ha aceptado el salario que le ha ofrecido el club blanco y seguirá de blanco una temporada más con 35 años. Solamente falta la firma y que se haga oficial.

No será tan dulce las ampliaciones del capitán Sergio Ramos y de Lucas Vázquez. Según El Larguero de la SER, el defensa no ha respondido todavía al ofrecimiento del Real Madrid. El club blanco está dispuesto a que Ramos continúe dos años más (1+1) como madridista pero con una reducción importante de su salario por temporada (se habla de un 10% de los 15 millones de euros que gana por temporada). Ramos y su entorno aún no han contestado a la oferta. Mientras que según informa El Chiringuito, Florentino Pérez se reunió con Ramos en su habitación el pasado miércoles en el Hotel Huerto del Cura durante dos horas y media antes del partido contra el Elche. Josep Pedrerol ha asegurado sobre el encuentro: «Fue amistoso, cordial. Sergio le dijo a Florentino: ‘La propuesta que me habéis hecho no la voy a aceptar y a partir de ahora voy a escuchar ofertas’. Algo a lo que el camero añadió: ‘Me ha contado alguien del PSG que van a hacer un equipazo conmigo y con Messi’. Mientras que Florentino respondió: ‘Si tiene una buena oferta lo vamos a entender'».

Y la renovación de Lucas Vázquez, también está en punto muerto. El futbolista, de 29 años, que acaba contrato el próximo 30 de junio, tiene encima de la mesa una oferta por tres temporadas, pero al internacional español no le acaba de convencer. Una situación muy parecida a la de Sergio Ramos. El tira y afloja entre el Real Madrid y ambos futbolistas continúa.

Fernando vio su quinta amarilla y no estará ante el Betis

Muchos focos de este Sevilla-Villarreal se posaban sobre la figura de Fernando Reges. Julen Lopetegui avisó en la previa que sólo pensaba en el Villarreal y no en el Betis pese a que el brasileño tenía cuatro tarjetas amarillas en su haber y podía perderse el derbi del sábado. Finalmente el medio centro del Sevilla fue titular y vio su quinta tarjeta amarilla en esta Liga, lo que le deja fuera del esperado envite del fin de semana en el estadio Benito Villamarín.

Un lance con Manu Trigueros terminó con una falta clara de Fernando que el árbitro del choque condenó con esa quinta tarjeta para el brasileño, que mostró su lamento al saber que se perdería el partido ante el eterno rival. Lopetegui tiene bazas para suplir al pivote, aunque se trata de una de sus armas más importantes del equipo y fue primordial desde que llegó a Nervión hace dos veranos. En el Betis también hay dos apercibidos en la cita de esta noche ante el Levante, Fekir y Guido, aunque Pellegrini también mostró su intención de tirar de ambos sin mirar de reojo al derbi.

Coudet vuelve a ser líder

Eduardo Coudet es sinónimo de líder en 2020. El entrenador argentino encabezaba la clasificación de la liga brasileña cuando a principios del pasado mes de noviembre dejó boquiabierto al fútbol sudamericano rescindiendo su contrato con el Internacional de Porto Alegre y aceptando la propuesta del Celta, que estaba al borde de los puestos de descenso. Desde la llegada del Chacho a Vigo nadie ha sumado en LaLiga más puntos y goles que el cuadro celeste.

El sustituto de Óscar García ha logrado nueve puntos en cuatro partidos, los mismos que el Sevilla y el Atlético, pero ha marcado más que los otros dos mejores equipos del último mes. Los olívicos han perforado once veces la portería rival, mientras que los hispalenses lo consiguieron en seis ocasiones y los colchoneros, en cuatro. Athletic y Valladolid, ambos con siete tantos, son los que más se acercan a los registros realizadores del Celta.

Con el triunfo del lunes ante el Cádiz, la afición céltica recordó lo que era celebrar tres victorias seguidasNo lo hacía desde el mes de enero de 2018, con Juan Carlos Unzué en el banquillo. En casi tres años otros cuatro entrenadores (Mohamed, Cardoso, Escribá y Óscar) han dirigido a un vestuario que se acostumbró a vivir coqueteando con el precipicio.

Europa

El Celta salvó la categoría de manera agónica en las dos últimas campañas y en ésta había vuelto a las andadas. Coudet se hizo cargo del decimoséptimo clasificado y ahora el cuadro celtiña se ha metido entre los diez primeros, a dos puntos de Europa.

El calendario del conjunto de Balaídos hasta final de año invita a pensar que puede comer las uvas en la zona europea. Recibirá en casa al Alavés y al Huesca, y visitará Getafe. Sin embargo, el técnico que ha transformado al equipo que hasta su llegada era el menos anotador de LaLiga, no quiere oír hablar de otra cosa que no sea buscar lo que ha catalogado como «objetivo exclusivo»: la permanencia. Un discurso muy medido, similar al «partido a partido» de su compatriota Diego Pablo Simeone, es una de las señas de identidad del ‘chachismo’.

Otras máximas de esta filosofía, que en Vigo recuerda al ‘totismo’ de Eduardo Berizzo, son la verticalidad y la presión. Utilizando la misma alineación que empleó Óscar en su último partido como preparador celeste, Coudet le ha dado otra forma al equipo. Su sistema 1-4-1-3-2 ha resucitado a los laterales en ataque, centrado la posición de Denis Suárez y, sobre todo, ha liberado por completo a Iago Aspas. El moañés va a recital por partido y ya es el máximo artillero de LaLiga y el segundo mejor asistente.

Benzema explica su ‘espaldinha’: «Yo veo el fútbol así…»

Karim Benzema fue el gran protagonista del triunfo del Real Madrid ante el Athletic en Valdebebas por tres goles a uno. El delantero francés marcó un doblete para dar la victoria a los suyos y, además, dejó un gesto técnico que ya se ha viralizado. Recibió un balón por alto en el centro del campo y, rodeado de futbolistas visitantes, decidió golpear el esférico con la espalda para ceder para un compañero y que continuara la jugada de peligro. Tras el partido, valoró la jugada: «Yo veo el fútbol así, lo hago si es necesario. No voy a decir que trabajo eso».

Buen momento: «Era un partido importante en casa. El día de Champions ya estábamos por el buen camino porque defendimos y atacamos como equipo. A este nivel salen las cosas bien».

Dureza del Athletic: «Ellos también juegan bien y se meten atrás. Ha sido difícil romper su bloqueo en defensa. Ha sido un partido de paciencia».

La ‘espaldinha’: «Es una acción que… yo veo el fútbol así. Lo hago si es necesario. No voy a decir que trabajo eso».

Remates de cabeza: «Lo trabajo en los entrenamientos. Un delantero tiene que meter con todo. Es bueno para mí y para el equipo».

Físico del equipo: «Estamos bien físicamente. Hay muchos jugadores. Trabajamos poco porque hay mucho partido. Lo más importante es la cabeza y la mentalidad».

El vestuario del Barça ya cuestiona el 4-2-3-1 de Koeman

Según informó el periodista Adrià Albets en el programa Què T’Hi Jugues de SER Catalunya, algunos jugadores del Barça empiezan a cuestionar el 4-2-3-1 de Ronald Koeman, especialmente su rigidez e insistencia en ese dibujo en lugar de ser más flexible e implementar retoques en el sistema de juego.

La información, obtenido de fuentes próximas el vestuario según explicó la SER, supone la primera grieta del vestuario con el holandés, que hasta ahora parecía haber convencido a los futbolistas de la necesidad de pasar del 4-3-3 con el que el Barça se había desplomado como un castillo de naipes a un 4-2-3-1 que pudiera blindar al equipo o, al menos, hacerlo más seguro.

Koeman ha mantenido varias veces durante la temporada que el sistema de juego es innegociable y, aunque en otras etapas de su carrera como entrenador ha utilizado otros sistemas (en Holanda llegó a jugar en el medio con De Jong, De Roon y Wijnaldum, si bien este pisaba zonas algo más ofensivas), ha cumplido su palabra y el Barça no se ha movido de ese sistema aunque ha habido partidos, especialmente el de Turín, en el que el Barça jugó básicamente un 4-4-2 con Pedri y Dembélé metidos en el centro del campo junto al doble pivote y Messi y Griezmann arriba.

La confianza en el sistema, como casi todo en el fútbol, se basará en los próximos resultados. Con cuatro derrotas en LaLiga, y un Barça que ha terminado muy desordenado en partidos como el Clásico, el del Alavés o el de Cádiz el pasado sábado, todo está en duda. Como el club a nivel institucional y deportivo, el dibujo táctico tampoco se salva.

La rebelión de los suplentes

EI Atlético inició una temporada 2019-20 que Simeone definió desde el primer momento como «año de transición». Un curso donde se habían marchado jugadores claves durante años (Godín, Juanfran, Filipe, Griezmann…) y llegaban muchas caras nuevas para ir adaptándose al equipo y a Simeone.

A algunos, como a Lodi o João Félix, le costó poco entrar en los primeros onces iniciales del equipo, ayudados por las necesidades del equipo en sus respectivos puestos, pero otros han tenido que ir adaptándose a su ritmo hasta ser importantes. El caso más claro es el de Marcos Llorente, hoy en día futbolista capital en el Atlético e internacional con España por primera vez, pero que la temporada pasada no tuvo un inicio fácil hasta su reconversión al ataque. El último año natural le ha cambiado la vida y el partido de Anfield contra el Liverpool la carrera.

Un doblete justo antes del parón del que regresó como un jugador ofensivo de élite. Como interior derecho o segundo delantero, Llorente se ha destapado y esta temporada ha comenzado siendo titular en siete de los diez partidos del equipo, marcando cuatro goles y repartiendo dos asistencias para un total de 598 minutos disputados. Atrás quedó un inicio en su etapa de rojiblanco donde visitaba más el banquillo que el terreno de juego. En los diez primeros partidos del equipo de la temporada pasada tan solo acumuló 183 minutos, viendo tres encuentros completos desde su asiento en la banda.

En el caso de Herrera, su protagonismo ha sido más inmediato. Hasta el último día de mercado se le buscaba una salida para poder inscribir a Torreira. El mexicano se negaba a dar su brazo a torcer cuando finalmente fue Thomas el que dijo adiós con el pago de la cláusula por parte del Arsenal. La marcha del ghanés, unida a la lesión de Saúl, otorgaron unos minutos a Herrera con los que no se contaba y que ha aprovechado a la perfección. En el puesto de pivote, más atrasado al que solía ejercer habitualmente, se ha asentado junto a Koke y se ha hecho con un puesto en el once, aunque su lesión con la selección le complica en el mejor momento. El mexicano ha regresado a Madrid con una lesión en el músculo bíceps femoral del muslo izquierdo. Hasta el momento, ha sido titular en los últimos cuatro partidos y suma 486 minutos cuando un año atrás eran 206. Muy fino en la distribución de balón, ha sido muy importante en este Atlético más ofensivo y con ataques combinativos e hilvanados desde atrás.

Por último, está Hermoso, cuyo final de temporada parecía condenarle al ostracismo, pero del que se ha recuperado. Desde febrero al final de curso pasado solo participó en cinco partidos. Sin embargo, en este inicio de campaña ha comenzado a mostrar su mejor versión en el lateral izquierdo, rotando con Lodi en el puesto y siendo titular en los cuatro últimos encuentros de Liga hasta participar en seis de los diez primeros partidos del equipo (445 minutos), encajando a la perfección en el nuevo sistema táctico de Simeone donde su presencia atrás permite descolgarse a los jugadores del centro del campo.

Simeone es el gran beneficiado de la evolución de sus futbolistas que a estas alturas de la temporada pasada eran secundarios. Una lista a la que se podría añadir a Felipe, al que también le costó entrar hasta convertirse en un central de total garantías. El técnico argentino señalaba tras la goleada al Cádiz que «lo que más me pone contento es que aquellos jugadores que el año pasado tenían menos minutos como Hermoso, Herrera o Llorente, hoy están siendo muy importantes en el equipo. Me da alegría tener jugadores que el año pasado no tenían tantos minutos y hoy se lo están ganando. No tengo compromiso con nadie y necesito que interpreten lo que quiere el equipo. Aquellos que lo hagan se acercarán a jugar». Una competencia interna potenciada donde el gran beneficiado es el Atlético.