El Girona anhela los goles de Stuani para soñar con el playoff

Contar con Stuani es un lujo para el Girona, pero lo cierto es que esta temporada apenas lo ha podido disfrutar. Las lesiones han sido un gran quebradero de cabeza para el uruguayo y únicamente ha podido participar en siete duelos de Liga. El pasado sábado, en Copa del Rey contra el Cádiz, reapareció y se espera que este 2021 sea determinante en el conjunto rojiblanco. Sus goles son necesarios para soñar con el playoff y Stuani no rechaza el protagonismo.

El delantero uruguayo es el principal activo del club rojiblanco y en la entidad no esconden que muchas de las opciones de acabar entre los seis primeros clasificados esta temporada pasan por él. Desde su llegada al club gerundense ha mostrado una gran pegada y este curso se están echando de menos sus goles. El acierto de cara a la portería contraria es una asignatura pendiente para la segunda vuelta y es que, en los 21 primeros partidos ligueros, el bloque rojiblanco tan sólo ha festejado 16 tantos y es el tercero menos goleador de Segunda (únicamente tienen peores números Alcorcón y Albacete, con 12). Y para constatar la importancia de Stuani basta con mirar sus datos y es que la campaña pasada, él ya fue capaz de sumar 16 goles en sólo la primera vuelta. Es decir, los mismos que ahora lleva todo el Girona.

Pero Stuani ya está de vuelta y sus sensaciones son inmejorables. Contra el Cádiz disfrutó de una ocasión de gol en los poco más de 25 minutos que estuvo sobre el terreno de juego y este curso, pese a disputar sólo siete duelos, ya acumula dos tantos. Este sábado ante el Espanyol se postula como titular y es un encuentro que tiene marcado en rojo por su pasado perico. Además, tiene el aliciente de volver a vivir un duelo con David López. Han sido una constante los rifirrafes entre ambos en los últimos duelos entre Girona y Espanyol.

De Tomás, a lo Hugo Sánchez

Cuatro jornadas consecutivas lleva Raúl de Tomás encontrándose con el gol, siete en total de las 12 que se han disputado en Segunda. Tantas como goles acumula el ‘pichichi’ del Espanyol, casi el doble de los cuatro que anotó en sus primeros meses con la camiseta blanquiazul, y que en su mayoría reúnen una peculiaridad: se está convirtiendo el delantero madrileño en un goleador al primer toque.

En la estela del inabarcable reto que alcanzó Hugo Sánchez con el Real Madrid hace justo tres décadas, y no por las volteretas sino al marcar todas y cada una de sus 38 dianas en un solo toque, De Tomás ha conseguido así cinco de las siete que lleva esta temporada. Las únicas excepciones fueron el 0-2 ante el Oviedo en el Carlos Tartiere, en el que necesitó un toque más para acomodarse el balón antes de chutar, y especialmente el 1-0 en el RCDE Stadium contra el Alcorcón. Ahí sí que, tras recibir un centro de Dídac Vilà, dio un recital de control, regate, temple y definición: hasta seis veces movió el esférico en el área chica antes de finalizar.

Los demás, sin embargo, han sido goles de primeras. Obviamente, así llegó el 0-1 frente al Oviedo, pues lo transformó de penalti. Pero también el 1-0 contra la Ponferradina, con la zurda, tras un estratosférico centro de Sergi Darder. A partir de ese momento, su gran aliado ha sido Adrián Embarba. De cabeza en el primer palo y con un guion calcado (solo que cambiando la banda de la asistencia) superó al Málaga en el 0-2 y puso el 2-1 contra el Lugo, y finalmente con el pie derecho empujó a gol el 0-1 en Fuenlabrada, el pasado sábado.

Se puede decir que solo 13 toques, sumándolos todos, le han bastado a Raúl de Tomás para anotar siete goles en esta Segunda División, lo que de seguir así daría una proyección de entre 24 y 25 tantos al final de temporada sin llegar a tocar el balón ni siquiera 50 veces. Una utopía, aunque con el ‘pichichi’ perico todo es posible.