Gattuso: “Le di más bofetadas yo a Pirlo que su padre”

Tras haber ganado la Copa italiana en junio, mañana Rino Gattuso puede levantar su segundo título como entrenador. El técnico del Nápoles volverá a verse las caras con la Juventus, esta vez entrenada por su amigo Andrea Pirlo, en el Mapei Stadium de Reggio Emilia, con la Supercopa en juego.

Los excompañeros de selección se conocen desde chicos y el azzurro, hablando en conferencia de prensa esta tarde, describió así su relación: «Empezamos juntos en la selección sub-15, ganamos la Eurocopa sub-21, el Mundial, la Champions… Todo. Somos muy amigos, pero espero darle un disgusto mañana«.

Pirlo, en su biografía, relató las legendarias bromas que le hacía en las concentraciones a ‘Ringhio’, que las recordó así: «Le di más bofetadas yo que su padre«. Volviendo a ponerse serio, el entrenador cree que hablar de la Juve en crisis es «una trampa»: «Yo no me lo creo y espero que mis jugadores tampoco. Nunca pierden dos partidos seguidos. Tendrá bajas, pero su plantilla es increíble. No deben oler nuestra sangre».

Gattuso confirmó que Mertens «no está al 100%, pero podrá ayudar» y volviendo a las polémicas por el partido aplazado en octubre, afirmó: «Hubo nuestra buena fe, respetamos las reglas. Las autoridades sanitarias nos pararon cuando ya estábamos en el bus y hay gran respeto hacia la Juve. Todo lo demás son charlas inútiles«.

Lista la operación Mbappé

El Madrid ya tiene los mecanismos preparados para la Operación Mbappé. Se acerca el momento de la verdad. La estrategia trazada ha funcionado. La estrella (22 años) termina contrato con el PSG en 2022 y aún no ha renovado. Que siga siendo así hasta junio es fundamental, aunque la llegada de Pochettino añada suspense a la situación; su fichaje está revitalizando el proyecto parisino. Pero el Madrid confía en que Mbappé cumpla con su palabra y espere… Ya en junio, todo dependerá de la negociación con el PSG.

Al Madrid le cuadran todas las variables económicas. Lo hacen, incluso, con los números actuales de crisis, en los que los ingresos han caído un 25%, en dos años hasta los 617 millones actuales. Cuenta el club con hacer caja con varios jugadores en el próximo verano y obtener entre 100 y 150 millones. Son los Isco, Ceballos, Bale, Jovic, Marcelo o Brahim. El resto de la operación se financiará con un crédito. Las cuentas del club siguen pareciendo lo suficientemente solventes a ojos de los bancos como para que sigan fiando dinero. Prueba de ello es la póliza actual de 328 millones de euros que está concedida para esta campaña y que permitiría al Madrid, en último caso, hacer frente a pagos imprevistos.

Además, cuenta el club con que en la próxima temporada, ya con público en los estadios, los ingresos vuelvan a su nivel normal y que suban hasta los 800 millones.

Todavía es una incógnita el precio de Mbappé. Todo queda a expensas de la negociación con el PSG que siempre será de cara con el club parisino. Florentino Pérez ha cuidado mucho las formas con los propietarios cataríes, no dudando para sacar algún comunicado negando supuestas negociaciones con Neymar o el propio Mbappé en el pasado, precisamente para encontrar su mejor disposición llegado el momento justo. Y éste ha llegado.

En el peor de los escenarios se calcula que el PSG podría buscar un precio simbólico por Mbappé que igualase, al menos, la cifra récord de 222 millones que se pagó por Neymar. En el mejor de los casos, quedando Mbappé libre un año después, el Madrid aspira a fijar un precio que se ajuste al mercado y que este ronde los 150 millones. De cualquier manera hay que recordar que si se pagaran 200 millones por Mbappé y este firmara por cinco años, esa operación se amortizaría en cada uno de los años de su contrato y la entidad blanca (en este supuesto de los 200 millones y los cinco años) sólo computaría en sus cuentas 40 millones de gasto en cada ejercicio… Una cantidad asumible para el club.

El sueldo no es un obstáculo

Otra cuestión es cómo encajar el sueldo de Mbappé en la masa salarial de la entidad. En este sentido, el club ha sido meticuloso en los últimos años para no acercarse al coeficiente límite que recomienda la ECA, según el cual los gastos totales de personal no deben superar el 70% de los ingresos ordinarios. En el Madrid, este rango se ha venido manteniendo en torno al 50% en la última década. Pero la crisis ha hecho que se dispare hasta el 72% (eso reduce mucho el margen) esta temporada: en la 2020-21 (la actual) los sueldos totales que paga el Madrid son de 448 millones (a los más de 770 empleados que tiene) y los ingresos de 617.

Con respeto al encaje de Mbappé (que cobrará 21 millones netos, lo mismo que cobra en el PSG) se barajan varios escenarios. Por un lado, simplemente, que las salidas de jugadores como Bale o Isco crearán ese hueco para el salario de la estrella. El galés cobra 15 millones netos e Isco, siete. Incluso se tiene en perspectiva que a hombres como Modric (nueve netos) o Ramos (12) no les queda mucho en la entidad… Pero más allá de cualquier circunstancia individual, se cuenta con la vuelta a los ingresos prepandemia (que volverán a acercarse a los 800 millones) a partir de la próxima temporada, y con que, por lo tanto, el margen del coeficiente ECA se ampliará. Pagar a Mbappé tampoco es un problema.

A cuentas con la rebaja salarial

Por último, se entiende en el seno del Madrid que la operación del fichaje del francés debe quedar apartada de cualquier futura negociación de una rebaja salarial de la plantilla por los efetos económicos derivados de la pandemia. No en vano, razonan, esa operación por el fichaje de Mbappé se desencadenará ya la próxima temporada, en la que se espera que el público por fin pueda volver a los estadios y los ingresos se estabilicen. Más aún, la estrategia del Madrid para poder competir con los clubes-estado y las entidades en manos de capital americano o chino es precisamente la contratación de ese jugador franquicia. Mbappé, con el que el Madrid volverá a dar un salto cualitativo en la escena internacional como sucedió con el Madrid Galáctico.

La ‘FeliZidane’ que no cesa

Su sonrisa ha sacado al Madrid de más de un apuro y su guía ha llevado al club a 11 títulos desde que hace justo cinco años le dieron por primera vez las llaves del banquillo blanco. La era Zidane, sólo intercalada por esos ocho meses de Lopetegui y Solari, cumple un lustro. «No me veo como el Sir Alex Ferguson del Real Madrid», aseguró hace poco. Su filosofía es puro carpe diem. «Disfruto cada día, soy un privilegiado».

Quizá ese modo de vivir y su confianza en una ayuda superior («Sé que no soy una persona normal, hay una estrella ahí arriba que me protege», le confesó una vez al periodista Frédéric Hermel en una charla que este relata en su libro Zidane) le ha llevado a sobrevivir en estos cinco años a varios matchballs en contra y al merodeo inquietante de las figuras de Mourinho y Pochettino. Ahora tiene al Madrid entrando en 2021 vivo en todo: Liga, Champions, Copa y con la Supercopa del España, el primer título en juego y que defiende como vigente campeón, a diez días vista…

Un aterrizaje abrupto

No estaba planificado así pero Zidane decidió acelerar abruptamente su deseo de entrenar al Real Madrid. Venía de pasar frío en un 2-2 ante La Roda en Segunda B a verse, el 4 de enero de 2016, ante los flashes. Benítez salía por una puerta del Bernabéu y por otra llegaba Zizou en medio de un ambiente enrarecido, con un 0-4 en el Clásico y gritos de «¡Florentino, dimisión!». El marsellés parecía un kit de primeros auxilios para frenar una hemorragia arterial y terminó, cuatro meses después, levantando la Undécima en Milán. De la depresión a la euforia.

Más ‘Orejonas’. La 2016-17 pasó a ser la temporada perfecta en términos zidanianos, al menos hasta el momento. Un doblete Liga y Champions (la Duodécima en Cardiff donde desarticuló a la Juventus) quemando el queroseno que le proporcionó su invención de una fulgurante Unidad B (James, Morata, Kovacic, Danilo…) y que ahora está intentando revivir en 2021 con Asensio, Lucas Vázquez y Nacho, entre otros.

Mientra sus críticos le acusaban de tener flor, como si los trofeos se fueran amontonando por arte de magia, Zizou fue lidiando con los avatares de la BBC y ganándole eliminatorias a entrenadores tan reconocidos como Klopp, Simeone, Allegri, su ‘maestro’ Ancelotti (el marsellés fue el segundo de Carletto en la Décima), Heynckes y en Liga supo doblegar también al Cholo y a Luis Enrique.

Cristiano y Bale han sido dos nombres de mucho calado en Zidane, por diferentes motivos. La final contra el Liverpool generó un antes y un después y dejó la situación de vestuario más compleja de todas las que ha tenido que afrontar Zizou. Sin su bestia goleadora, Cristiano, y viendo qué hacer con Bale. La fractura con el galés se hizo irreparable tras aquella final y sacó tanto de quicio a su técnico que Zidane perdió su engrasada cintura ante los micrófonos y dejó una frase para la historia en la pretemporada de 2019, cuando Gareth amagó con irse a China. «Mejor hoy que mañana», fue la respuesta lapidatoria. Un pulso que está ahora mismo en stand-byBale tiene en teoría que volver el próximo verano a Madrid una vez finalice su cesión en el Tottenham… si Zidane lo permite.

La secuela… con Raúl de fondo

Esa filosofía de una perenne serenidad se vino abajo tras la Decimotercera y sólo cuatro días después anunció que se iba, acompañado en Valdebebas por un Florentino cabizbajo y escudándose en el que el equipo necesitaba «nuevos métodos».

La cinta salta en este momento al 11 de marzo de 2019. El tono mortecino del adiós daba paso en apenas 284 días a un regreso a todo color. «Me llamó el presidente y estoy aquí porque le quiero a él y al club». Una imagen de aquella presentación que puede contener un curioso guiño ahora en clave futura. Dos puestos a la derecha del técnico asistió al acto Raúl. El heredero. Así ve el club al mítico Siete, como el hombre destinado a recoger el testigo de Zidane algún día.

Una bendición del cielo

Eso será en todo caso más adelante, porque mientras tanto Zidane defiende la Liga 2019-20, la Liga del Coronavirus como la definió Ramos, donde Zizou fue el mejor estratega. Su vuelta del parón fue una dictadura (diez victorias y un empate ya con el título ganado) y ahora tendrá que ingeniárselas para remontarle al Atleti.

En estos cinco años, Zizou ha sido el entrenador en 234 partidos del Madrid (157 triunfos, 45 empates, 32 derrotas) en los que ha empleado 76 futbolistas distintos. «Una bendición del cielo», como le proclamó Florentino Pérez en la celebración de la Supercopa de España, hace justo un año. Una bendición que dura cinco años.

Fernando vio su quinta amarilla y no estará ante el Betis

Muchos focos de este Sevilla-Villarreal se posaban sobre la figura de Fernando Reges. Julen Lopetegui avisó en la previa que sólo pensaba en el Villarreal y no en el Betis pese a que el brasileño tenía cuatro tarjetas amarillas en su haber y podía perderse el derbi del sábado. Finalmente el medio centro del Sevilla fue titular y vio su quinta tarjeta amarilla en esta Liga, lo que le deja fuera del esperado envite del fin de semana en el estadio Benito Villamarín.

Un lance con Manu Trigueros terminó con una falta clara de Fernando que el árbitro del choque condenó con esa quinta tarjeta para el brasileño, que mostró su lamento al saber que se perdería el partido ante el eterno rival. Lopetegui tiene bazas para suplir al pivote, aunque se trata de una de sus armas más importantes del equipo y fue primordial desde que llegó a Nervión hace dos veranos. En el Betis también hay dos apercibidos en la cita de esta noche ante el Levante, Fekir y Guido, aunque Pellegrini también mostró su intención de tirar de ambos sin mirar de reojo al derbi.

Lukaku recuerda lo que le enseñó Mourimho

El belga Lukaku es uno de los mejores delanteros del momento. Esta temporada lleva 15 goles en 18 partidos con el Inter y ha concedido una entrevista a la revista Sport, del diario belga Voetbal International. En ella habla de su gran momento, pero también recuerda al técnico que más le ha ayudado a mejorar en su carrera: José Mourinho. El belga confiesa que el hoy entrenador del Tottenham, con quien coincidió en el Manchester United y el Chelsea, le dio varios lecciones: “Mourinho me enseñó a trabajar mejor desde el punto de vista colectivo, tanto a nivel de presión como de posicionamiento en el campo. Miren bien lo que él está haciendo ahora con Harry Kane”.

Lukaku vive el mejor momento de su carrera y no tiene reparos en declararse como uno de los cinco mejores delanteros del mundo: «En los últimos cinco meses sí lo soy. No quiero decir quien está entre el primero y el quinto puesto de esa lista, pero, en estos momentos, yo sí formo parte de ella”.

El PSG acaba el año con goleada

El PSG terminó el año 2020 con una pragmática victoria por 4-0 contra el RC Estrasburgo. El campeón de la Ligue 1 ha tenido un inicio de temporada complicado, plagado de lesiones y positivos que le han impedido terminar el año como líder de la clasificación. El joven Pembelé marcó su primer gol como profesional, Mbappé hizo el 2-0 aprovechando un error flagrante de la defensa rival, Gueye hizo el 3-0 con un golazo y Kean cerró la cuenta con un gran gol.

El conjunto de Thomas Tuchel cerraba un año inédito, pero lleno de emociones, ya que los parisinos consiguieron disputar la primera final de Champions de su historia y el proyecto había progresado de forma espectacular. Sin embargo, el de hoy era un partido clave, ya que una derrota podía alejarle al PSG del liderato que ostentaba el Lille al inicio de la jornada. Sin Neymar, Mbappé volvió a la titularidad (arrastraba molestias) y el alemán continuó con un 3-5-2 que parece haberse asentado definitivamente en la capital francesa.

El PSG no realizó una primera parte brillante, pero sí fue efectivo. El actual subcampeón de Europa se adelantó en el minuto 20 por medio del canterano Pembelé, una de las mayores joyas del centro de formación y que aprovechó un rechace de un buen disparo de Di María para desequilibrar la balanza en el Parque de los Príncipes. Las ocasiones no abundaron y el PSG, que tuvo enfrente a un rival que se encerró durante los 90 minutos, pudo aumentar la renta antes del descanso a través de Di María, pero Kawashima realizó una gran parada y evitó el 2-0 local.

En la segunda mitad, el PSG siguió intentando atacar frente a un Estrasburgo que, a pesar de estar defendiendo, poco a poco fue sumando llegadas a portería rival. Simakan, pretendido por el Milán, se erigió como la figura del partido, dejando inadvertido a Mbappé en todas las acciones del inicio del segundo acto. Sin embargo, el internacional francés no desaprovechó un error flagrante del Estrasburgo en salida de balón y marcó a placer tras asistencia de Di María. Gueye, con un golazo, hizo el 3-0 en los minutos finales.

Resto de la jornada

Del grueso de la jornada de las 19:00 horas, cabe destacar la victoria del Reims en el campo del Burdeos por 1-3, el empate del Niza contra el penúltimo Lorient tras haberse puesto 2-0 en el marcador, la victoria del colista Dijon ante el Nîmes por 1-2, saliendo de la zona de descenso y la victoria del Rennes contra el Metz, sumando su cuarta victoria consecutiva y acercándose a los puestos de Champions League. Por su parte, el Lens venció 2-0 al Brest y acabó un 2020 espectacular, más cerca de Europa que de los puestos de descenso.

En el grueso de la jornada de las 21:00 horas, el Olympique de Lyon confirmó su buena racha y vapuleó al Nantes por 3-0 y presentó su candidatura para ganar la Ligue 1. El equipo de Rudi Garcia se ha convertido en uno de los más demoledores del fútbol francés, atacando constantemente y sin darle tregua a sus rivales. Toko-Ekambi adelantó al conjunto del Rodano, Kadewere hizo el 2-0 y Paquetá, que está a un nivel espectacular, marcó el 3-0 antes del descanso. El Lille venció de forma agónica en Montpellier por 2-3 con un gol de Yilmaz en el

tramo final y acabó el año segundo en una primera vuelta impresionante de los de Galtier. Por su parte, el Mónaco empató 2-2 ante el Saint-Étienne, empatando en la segunda mitad con un jugador menos por la roja de Matazo.

Por su parte, el Marsella culminó una semana para olvidar en la que ha sumado dos derrotas y un empate y se alejó definitivamente de la pelea por el título, a pesar de tener dos partidos menos. Los de Villas-Boas perdieron 2-1 en su visita a Angers en un partido en el que Payet falló un penalti que fue decisivo.

«¡Cualquiera que me conozca sabe que no soy racista!»

Sebastian Coltescu protagonizó un escandaloso incidente en el PSG-Basaksehir. El cuarto árbitro hizo referencia a Pierre Webó, segundo entrenador del conjunto turco, de la siguiente manera: «Echad al negro». El revuelo montado por el episodio racista acabó con ambos equipos abandonando el Parque de los Príncipes y la posposición del partido a este miércoles. Las reacciones no se hicieron esperar, la prensa mundial fue un clamor, pero ahora conocemos el sentir del principal protagonista de la noche.

En declaraciones recogidas por el medio ProSportColtescu llamó a sus familiares tras el encuentro para explicar su sentir y su versión de lo ocurrido: «Solo trato de ser bueno. No voy a leer ningún sitio de prensa estos días. ¡Cualquiera que me conozca sabe que no soy racista! Al menos, eso espero», confesó el colegiado, como bien han compartido los allegados de Coltescu con el diario rumano.

«No podemos hacer ninguna declaración»

Ovidiu Hategan, el árbitro principal de la contienda, fue contactado por el medio francés europe1.fr y afirmó estar consternado por lo ocurrido, aunque no pudo ir más allá. «No podemos hacer ninguna declaración, primero debemos hablar con la UEFA. Normalmente, te respondería, pero esta noche no puedo. Evidentemente, estamos desolados, pero respeten nuestro silencio y entiendan la situación», afirmó.

La federación rumana, por su parte, ha afirmado estar esperando el informe de la UEFA antes de tomar decisiones respecto a lo sucedido. Los jugadores se negaron a volver al terreno de juego si Coltescu seguía formando parte del equipo de árbitros, en tanto que Kylian Mbappé fue claro: «Si ha dicho eso, se tiene que ir». Por el momento, el encuentro será dirigido en su reinicio (a las 18:55 horas) por un diferente cuarteto arbitral, encabezado por el holandés Danny Makkelie.

«Se tomarán medidas»

Asimismo, Ionut Stroe, el ministro de Deportes de Rumanía, ha pedido, en declaraciones recogidas por la agencia EFE«disculpas en nombre del pueblo rumano por este incidente desafortunado». Además, señala condenar «con firmeza cualquier tipo de expresión o declaración que pueda ser considerada racista o discriminatoria». Finalizó su intervención de la siguiente manera: «El deporte va de algo completamente distinto, de trabajo, ambición, juego limpio. Espero que no lleguemos a un escándalo diplomático». Así como señaló que «se tomarán medidas» cuando la UEFA «diga de verdad qué ha pasado».