La ventana de Grbic

Desde que 2014 Jan Oblak llegó al Atlético y se adueñó de la portería rojiblanca, la Copa ha sido la ventana que han tenido los compañeros de palos del esloveno para mostrar sus cualidades. Miguel Ángel Moyá, Antonio Adán y ahora Ivo Grbic han estado a la sombra del ex portero del Benfica y el torneo del k.o. era algo más que una competición para ellos. Como le sucederá a partir de mañana al croata procedente del Lokomotiv Zagreb.

El problema que han tenido los dos primeros y que espera no sufrir el joven meta balcánico es el hecho de que tanto Moyá como Adán no tuvieron excesiva fortuna durante sus apariciones en la Copa. Sus andaduras, no fueron especialmente extensas por unas cosas u otras.

Echando la vista atrás, el que más ha llegado de los dos fue el portero balear, que llegó a disputar unas semifinales ante el Barcelona. En la situación opuesta está Adán, quien estuvo en el verde en la derrota de la pasada campaña ante la Cultural.

No es fácil ocupar el puesto de uno de los mejores porteros del mundo como es Jan Oblak y si el meta madrileño fue uno de los señalados durante la derrota en el Reyno de LeónMoyá centró los focos en la eliminación contra el Sevilla en los cuartos de final de la 2017 – 2018 tras anotarse en un gol en su propia portería.

Examen para Grbic

Lo que podría ser un partido sin demasiada historia para el Atlético por el hecho de jugar contra en equipo de inferior categoría y debido a que lo más normal es que los de Simeone se lleven el triunfo de forma holgada, será un día que nunca olvidará Ivo Grbic. El joven balcánico debutará como colchonero de forma oficial y aprovechar la ocasión para agradar a los aficionados rojiblancos será clave en su futuro como colchonero.

Hay muchas esperanzas puestas en este portero y todas ellas, pasan por lo que ocurra en el verde balear.

Coudet vuelve a ser líder

Eduardo Coudet es sinónimo de líder en 2020. El entrenador argentino encabezaba la clasificación de la liga brasileña cuando a principios del pasado mes de noviembre dejó boquiabierto al fútbol sudamericano rescindiendo su contrato con el Internacional de Porto Alegre y aceptando la propuesta del Celta, que estaba al borde de los puestos de descenso. Desde la llegada del Chacho a Vigo nadie ha sumado en LaLiga más puntos y goles que el cuadro celeste.

El sustituto de Óscar García ha logrado nueve puntos en cuatro partidos, los mismos que el Sevilla y el Atlético, pero ha marcado más que los otros dos mejores equipos del último mes. Los olívicos han perforado once veces la portería rival, mientras que los hispalenses lo consiguieron en seis ocasiones y los colchoneros, en cuatro. Athletic y Valladolid, ambos con siete tantos, son los que más se acercan a los registros realizadores del Celta.

Con el triunfo del lunes ante el Cádiz, la afición céltica recordó lo que era celebrar tres victorias seguidasNo lo hacía desde el mes de enero de 2018, con Juan Carlos Unzué en el banquillo. En casi tres años otros cuatro entrenadores (Mohamed, Cardoso, Escribá y Óscar) han dirigido a un vestuario que se acostumbró a vivir coqueteando con el precipicio.

Europa

El Celta salvó la categoría de manera agónica en las dos últimas campañas y en ésta había vuelto a las andadas. Coudet se hizo cargo del decimoséptimo clasificado y ahora el cuadro celtiña se ha metido entre los diez primeros, a dos puntos de Europa.

El calendario del conjunto de Balaídos hasta final de año invita a pensar que puede comer las uvas en la zona europea. Recibirá en casa al Alavés y al Huesca, y visitará Getafe. Sin embargo, el técnico que ha transformado al equipo que hasta su llegada era el menos anotador de LaLiga, no quiere oír hablar de otra cosa que no sea buscar lo que ha catalogado como «objetivo exclusivo»: la permanencia. Un discurso muy medido, similar al «partido a partido» de su compatriota Diego Pablo Simeone, es una de las señas de identidad del ‘chachismo’.

Otras máximas de esta filosofía, que en Vigo recuerda al ‘totismo’ de Eduardo Berizzo, son la verticalidad y la presión. Utilizando la misma alineación que empleó Óscar en su último partido como preparador celeste, Coudet le ha dado otra forma al equipo. Su sistema 1-4-1-3-2 ha resucitado a los laterales en ataque, centrado la posición de Denis Suárez y, sobre todo, ha liberado por completo a Iago Aspas. El moañés va a recital por partido y ya es el máximo artillero de LaLiga y el segundo mejor asistente.

Benzema explica su ‘espaldinha’: «Yo veo el fútbol así…»

Karim Benzema fue el gran protagonista del triunfo del Real Madrid ante el Athletic en Valdebebas por tres goles a uno. El delantero francés marcó un doblete para dar la victoria a los suyos y, además, dejó un gesto técnico que ya se ha viralizado. Recibió un balón por alto en el centro del campo y, rodeado de futbolistas visitantes, decidió golpear el esférico con la espalda para ceder para un compañero y que continuara la jugada de peligro. Tras el partido, valoró la jugada: «Yo veo el fútbol así, lo hago si es necesario. No voy a decir que trabajo eso».

Buen momento: «Era un partido importante en casa. El día de Champions ya estábamos por el buen camino porque defendimos y atacamos como equipo. A este nivel salen las cosas bien».

Dureza del Athletic: «Ellos también juegan bien y se meten atrás. Ha sido difícil romper su bloqueo en defensa. Ha sido un partido de paciencia».

La ‘espaldinha’: «Es una acción que… yo veo el fútbol así. Lo hago si es necesario. No voy a decir que trabajo eso».

Remates de cabeza: «Lo trabajo en los entrenamientos. Un delantero tiene que meter con todo. Es bueno para mí y para el equipo».

Físico del equipo: «Estamos bien físicamente. Hay muchos jugadores. Trabajamos poco porque hay mucho partido. Lo más importante es la cabeza y la mentalidad».

«¡Cualquiera que me conozca sabe que no soy racista!»

Sebastian Coltescu protagonizó un escandaloso incidente en el PSG-Basaksehir. El cuarto árbitro hizo referencia a Pierre Webó, segundo entrenador del conjunto turco, de la siguiente manera: «Echad al negro». El revuelo montado por el episodio racista acabó con ambos equipos abandonando el Parque de los Príncipes y la posposición del partido a este miércoles. Las reacciones no se hicieron esperar, la prensa mundial fue un clamor, pero ahora conocemos el sentir del principal protagonista de la noche.

En declaraciones recogidas por el medio ProSportColtescu llamó a sus familiares tras el encuentro para explicar su sentir y su versión de lo ocurrido: «Solo trato de ser bueno. No voy a leer ningún sitio de prensa estos días. ¡Cualquiera que me conozca sabe que no soy racista! Al menos, eso espero», confesó el colegiado, como bien han compartido los allegados de Coltescu con el diario rumano.

«No podemos hacer ninguna declaración»

Ovidiu Hategan, el árbitro principal de la contienda, fue contactado por el medio francés europe1.fr y afirmó estar consternado por lo ocurrido, aunque no pudo ir más allá. «No podemos hacer ninguna declaración, primero debemos hablar con la UEFA. Normalmente, te respondería, pero esta noche no puedo. Evidentemente, estamos desolados, pero respeten nuestro silencio y entiendan la situación», afirmó.

La federación rumana, por su parte, ha afirmado estar esperando el informe de la UEFA antes de tomar decisiones respecto a lo sucedido. Los jugadores se negaron a volver al terreno de juego si Coltescu seguía formando parte del equipo de árbitros, en tanto que Kylian Mbappé fue claro: «Si ha dicho eso, se tiene que ir». Por el momento, el encuentro será dirigido en su reinicio (a las 18:55 horas) por un diferente cuarteto arbitral, encabezado por el holandés Danny Makkelie.

«Se tomarán medidas»

Asimismo, Ionut Stroe, el ministro de Deportes de Rumanía, ha pedido, en declaraciones recogidas por la agencia EFE«disculpas en nombre del pueblo rumano por este incidente desafortunado». Además, señala condenar «con firmeza cualquier tipo de expresión o declaración que pueda ser considerada racista o discriminatoria». Finalizó su intervención de la siguiente manera: «El deporte va de algo completamente distinto, de trabajo, ambición, juego limpio. Espero que no lleguemos a un escándalo diplomático». Así como señaló que «se tomarán medidas» cuando la UEFA «diga de verdad qué ha pasado».

El vestuario del Barça ya cuestiona el 4-2-3-1 de Koeman

Según informó el periodista Adrià Albets en el programa Què T’Hi Jugues de SER Catalunya, algunos jugadores del Barça empiezan a cuestionar el 4-2-3-1 de Ronald Koeman, especialmente su rigidez e insistencia en ese dibujo en lugar de ser más flexible e implementar retoques en el sistema de juego.

La información, obtenido de fuentes próximas el vestuario según explicó la SER, supone la primera grieta del vestuario con el holandés, que hasta ahora parecía haber convencido a los futbolistas de la necesidad de pasar del 4-3-3 con el que el Barça se había desplomado como un castillo de naipes a un 4-2-3-1 que pudiera blindar al equipo o, al menos, hacerlo más seguro.

Koeman ha mantenido varias veces durante la temporada que el sistema de juego es innegociable y, aunque en otras etapas de su carrera como entrenador ha utilizado otros sistemas (en Holanda llegó a jugar en el medio con De Jong, De Roon y Wijnaldum, si bien este pisaba zonas algo más ofensivas), ha cumplido su palabra y el Barça no se ha movido de ese sistema aunque ha habido partidos, especialmente el de Turín, en el que el Barça jugó básicamente un 4-4-2 con Pedri y Dembélé metidos en el centro del campo junto al doble pivote y Messi y Griezmann arriba.

La confianza en el sistema, como casi todo en el fútbol, se basará en los próximos resultados. Con cuatro derrotas en LaLiga, y un Barça que ha terminado muy desordenado en partidos como el Clásico, el del Alavés o el de Cádiz el pasado sábado, todo está en duda. Como el club a nivel institucional y deportivo, el dibujo táctico tampoco se salva.

La rebelión de los suplentes

EI Atlético inició una temporada 2019-20 que Simeone definió desde el primer momento como «año de transición». Un curso donde se habían marchado jugadores claves durante años (Godín, Juanfran, Filipe, Griezmann…) y llegaban muchas caras nuevas para ir adaptándose al equipo y a Simeone.

A algunos, como a Lodi o João Félix, le costó poco entrar en los primeros onces iniciales del equipo, ayudados por las necesidades del equipo en sus respectivos puestos, pero otros han tenido que ir adaptándose a su ritmo hasta ser importantes. El caso más claro es el de Marcos Llorente, hoy en día futbolista capital en el Atlético e internacional con España por primera vez, pero que la temporada pasada no tuvo un inicio fácil hasta su reconversión al ataque. El último año natural le ha cambiado la vida y el partido de Anfield contra el Liverpool la carrera.

Un doblete justo antes del parón del que regresó como un jugador ofensivo de élite. Como interior derecho o segundo delantero, Llorente se ha destapado y esta temporada ha comenzado siendo titular en siete de los diez partidos del equipo, marcando cuatro goles y repartiendo dos asistencias para un total de 598 minutos disputados. Atrás quedó un inicio en su etapa de rojiblanco donde visitaba más el banquillo que el terreno de juego. En los diez primeros partidos del equipo de la temporada pasada tan solo acumuló 183 minutos, viendo tres encuentros completos desde su asiento en la banda.

En el caso de Herrera, su protagonismo ha sido más inmediato. Hasta el último día de mercado se le buscaba una salida para poder inscribir a Torreira. El mexicano se negaba a dar su brazo a torcer cuando finalmente fue Thomas el que dijo adiós con el pago de la cláusula por parte del Arsenal. La marcha del ghanés, unida a la lesión de Saúl, otorgaron unos minutos a Herrera con los que no se contaba y que ha aprovechado a la perfección. En el puesto de pivote, más atrasado al que solía ejercer habitualmente, se ha asentado junto a Koke y se ha hecho con un puesto en el once, aunque su lesión con la selección le complica en el mejor momento. El mexicano ha regresado a Madrid con una lesión en el músculo bíceps femoral del muslo izquierdo. Hasta el momento, ha sido titular en los últimos cuatro partidos y suma 486 minutos cuando un año atrás eran 206. Muy fino en la distribución de balón, ha sido muy importante en este Atlético más ofensivo y con ataques combinativos e hilvanados desde atrás.

Por último, está Hermoso, cuyo final de temporada parecía condenarle al ostracismo, pero del que se ha recuperado. Desde febrero al final de curso pasado solo participó en cinco partidos. Sin embargo, en este inicio de campaña ha comenzado a mostrar su mejor versión en el lateral izquierdo, rotando con Lodi en el puesto y siendo titular en los cuatro últimos encuentros de Liga hasta participar en seis de los diez primeros partidos del equipo (445 minutos), encajando a la perfección en el nuevo sistema táctico de Simeone donde su presencia atrás permite descolgarse a los jugadores del centro del campo.

Simeone es el gran beneficiado de la evolución de sus futbolistas que a estas alturas de la temporada pasada eran secundarios. Una lista a la que se podría añadir a Felipe, al que también le costó entrar hasta convertirse en un central de total garantías. El técnico argentino señalaba tras la goleada al Cádiz que «lo que más me pone contento es que aquellos jugadores que el año pasado tenían menos minutos como Hermoso, Herrera o Llorente, hoy están siendo muy importantes en el equipo. Me da alegría tener jugadores que el año pasado no tenían tantos minutos y hoy se lo están ganando. No tengo compromiso con nadie y necesito que interpreten lo que quiere el equipo. Aquellos que lo hagan se acercarán a jugar». Una competencia interna potenciada donde el gran beneficiado es el Atlético.

De Tomás, a lo Hugo Sánchez

Cuatro jornadas consecutivas lleva Raúl de Tomás encontrándose con el gol, siete en total de las 12 que se han disputado en Segunda. Tantas como goles acumula el ‘pichichi’ del Espanyol, casi el doble de los cuatro que anotó en sus primeros meses con la camiseta blanquiazul, y que en su mayoría reúnen una peculiaridad: se está convirtiendo el delantero madrileño en un goleador al primer toque.

En la estela del inabarcable reto que alcanzó Hugo Sánchez con el Real Madrid hace justo tres décadas, y no por las volteretas sino al marcar todas y cada una de sus 38 dianas en un solo toque, De Tomás ha conseguido así cinco de las siete que lleva esta temporada. Las únicas excepciones fueron el 0-2 ante el Oviedo en el Carlos Tartiere, en el que necesitó un toque más para acomodarse el balón antes de chutar, y especialmente el 1-0 en el RCDE Stadium contra el Alcorcón. Ahí sí que, tras recibir un centro de Dídac Vilà, dio un recital de control, regate, temple y definición: hasta seis veces movió el esférico en el área chica antes de finalizar.

Los demás, sin embargo, han sido goles de primeras. Obviamente, así llegó el 0-1 frente al Oviedo, pues lo transformó de penalti. Pero también el 1-0 contra la Ponferradina, con la zurda, tras un estratosférico centro de Sergi Darder. A partir de ese momento, su gran aliado ha sido Adrián Embarba. De cabeza en el primer palo y con un guion calcado (solo que cambiando la banda de la asistencia) superó al Málaga en el 0-2 y puso el 2-1 contra el Lugo, y finalmente con el pie derecho empujó a gol el 0-1 en Fuenlabrada, el pasado sábado.

Se puede decir que solo 13 toques, sumándolos todos, le han bastado a Raúl de Tomás para anotar siete goles en esta Segunda División, lo que de seguir así daría una proyección de entre 24 y 25 tantos al final de temporada sin llegar a tocar el balón ni siquiera 50 veces. Una utopía, aunque con el ‘pichichi’ perico todo es posible.

El vestuario celeste devolverá la capitanía a Hugo Mallo

Eduardo Coudet desveló el día de su presentación cómo tenía pensado resolver el conflicto creado en las últimas semanas de la era Óscar referente a la capitanía. El entrenador de Sabadell decidió retirarle el brazalete a Mallo por un acto de indisciplina y creó un nuevo grupo de capitanes, al que luego llamó comisión, conformado por Aspas, Denis, Nolito, Murillo y Tapia. El Chacho resolvió este problema entregándole la llave a los jugadores: ellos serán quienes decidan a los capitanes.

Pues bien, el asunto está cerca de resolverse y la idea es que todo vuelva a la normalidad. Esto es, Hugo Mallo recuperará el estatus de primer capitán y le acompañarán Iago Aspas, Sergio Álvarez y Rubén Blanco. De esta forma, el vestuario celeste volverá a la antigüa normalidad. Sólo quince días después de que Óscar le retirara el brazalete, Hugo Mallo está a punto de recuperarlo.

La decisión final se conocerá en los próximos días y el capitán de la era Coudet se estrenará en el Sánchez Pizjuan. Después de todo el ruido mediático generado en torno a este asunto, el fuego quedará apagado. El Chacho da dos golpes en la mesa de un plumazo. Por un lado, se gana a los jugadores al depositar la confianza en ellos y por otro, da carpetazo a un asunto que había generado mucha polémica en Vigo.