El Atlético, obligado a buscar la heroica lejos de casa

EI estadio Brianteo de Monza (Italia) es el escenario en el que el Atlético, debido a las restricciones por coronavirus que le impiden jugar en Madrid ante el Chelsea, buscará la remontada (13:30 horas) tras el 2-0 obtenido en la ida en una noche aciaga para sus intereses. Las rojiblancas fallaron dos penaltis y no fueron capaces de sacar un resultado mejor a pesar de jugar con una futbolista más desde el 12′.

Pero eso ya está olvidado. O esa sensación dejó la goleada a domicilio ante el Betis (0-4) el domingo en la Primera Iberdrola. El conjunto colchonero controló la posesión, hilvanó grandes jugadas en el medio y encontró la portería rival con facilidad. Y eso es lo que quieren repetir ante las blues. Eso sí, saben que su rival es bien diferente.

El Chelsea demostró en la ida que sus estrellas, Sam Kerr, Pernille Harder o Fran Kirby, también son capaces de sacrificarse cuando su equipo lo necesita. Las tres apuntan a un once titular, en el que también estará Berger, protagonista por parar sendos penaltis a Deyna Castellanos y Van Dongen. La que no estará tras su expulsión es Ingle, por lo que Emma Hayes está obligada a reestructurar su equipo titular, al que puede regresar la capitana blue Magda Eriksson, que ha viajado hasta Italia junto a sus compañeras. «Sabemos que estamos a mitad de camino y nuestro nivel de concentración tiene que ser aún mayor», declaró Hayes en la previa.

Por su parte, Sánchez Vera, que rechazó en rueda de prensa que estuvieran pensando en el derbi del domingo ante el Real Madrid, hizo hincapié en la importancia de marcar el primer gol. «El primer golpe, si es a favor, nos meterá en la eliminatoria; si es en contra, nos dejará fuera», apuntó el técnico rojiblanco. La joven Bernabé es la principal novedad en la convocatoria en detrimento de la italiana Bonetti.

Ficha y posibles onces iniciales

Posible alineación del Atlético: Lindahl; Kazadi, Aleixandri, Tounkara, Van Dongen; Santos, Meseguer; Ludmila, Deyna Castellanos, Amanda; y Ajara.

Posible alineación del Chelsea: Berger; Mjelde, Bright, Eriksson, Andersson; Harder, Leupolz, Ji; Kirby, England y Kerr.

Árbitra: Stéphanie Frappart (Francia).

Campo: Brianteo (Monza).

Hora / TV: 13:30 / GOL.

Trámite para el Barça

Papeleta bien diferente a la del Atlético tiene el Barça en Dinamarca. Las azulgrana golearon al Fortuna Hjorring en la ida (4-0), con hat-trick de Jenni Hermoso, y el encuentro de esta tarde se disipa como un mero trámite para estar en cuartos de final. Oshoala y Martens, con el alta médica, regresan a la convocatoria, y la jugadora del filial, Meritxell también viaja a tierras danesas.

Anduva, la mácula de Pochettino

Tratará Mauricio Pochettino de completar, este miércoles por la noche, una de sus conquistas más sentimentales, la eliminación del Barcelona en la Champions League, al mando del Paris Saint Germain, tras el 1-4 de la ida en el Camp Nou. Una misión que le llevaría a alcanzar unos cuartos de final que, cambiando de competición, son muy vigentes esta semana en la memoria de quienes –como el entrenador hispanoargentino– militan en el Espanyol.

Muy lejos del majestuoso Parque de los Príncipes, aunque paradójicamente con más público del que habrá esta noche, 6.000 espectadores –180 de ellos, pericos–, vivió Pochettino el mayor borrón de su carrera como técnico, el 25 de enero de 2012. Fue en Anduva, el estadio que al que el Espanyol regresa este próximo sábado con la obligación de ganar, tras haber abandonado la zona de ascenso directo a Primera, y que aquella noche se convirtió en un auténtico infierno para el Sheriff de Murphy y sus jugadores, en la Copa del Rey. Desde la entrada, con un pancartón que rezaba ‘Esto es Anduva’ al estilo ‘This is Anfield’, a un final de partido realmente demoledor para unos y heroico para los locales, para un Mirandés que completaba una auténtica gesta.

Visto con perspectiva, los precedentes invitaban a Pochettino a andarse con ojo. No solo venían los burgaleses de eliminar a dos Primeras, sino que en la ida, disputada en Cornellà-El Prat, habían mandado en el marcador, con un 0-2, hasta que en el 84′ se puso las pilas el Espanyol y en cinco minutos remontó con goles de Vladi Weiss, Rui Fonte y Joan Verdú. Precisamente la ausencia del mediapunta catalán en la alineación de Anduva fue el primer punto de polémica de una velada terrorífica. «Preguntadle a él», dijo Pochettino sobre la suplencia, al final del partido. «Tenía molestias, yo siempre quiero jugar», zanjó Verdú.

El guion no pudo escribirlo más que un maestro del suspense, ya que parecía sentenciar el Espanyol la eliminatoria con un tanto de Rui Fonte nada más iniciarse el segundo tiempo. Pero Pablo Infante, que adquirió carácter de celebridad en aquel torneo, probó en el 58′ desde fuera del área y obtuvo premio, con la colaboración involuntaria de Raúl Baena, que llegó a tocar el balón lo justo para desviarlo. Y en el minuto 92, se producía la falta lateral que desbordó la euforia del Mirandés y la desesperación de los pericos.

Quien estaba en Anduva aquella gélida noche podrá recordar que el gol se percibía en el ambiente, mucho antes de que Infante botara la falta. Mucho antes de que Nauzet Alemán subiera al remate, añadiendo épica al asunto. Y así fue. El esférico llegó a la cabeza de César Caneda –veterano entonces, con 33 años, y más ahora, que sigue jugando en Segunda B a sus 42–, quien conectó para batir a Kiko Casilla. ‘Esto es Anduva’, y tanto que así fue.

Con la locura instalada en el coqueto estadio, soltó Carlos Pouso, el preparador local: «Estoy más feliz que Mourinho, que el pobre ni ganando la de Dios está contento«. Mucho más contenido, obviamente, se mostró un Pochettino que consideró como «un palo muy grande» la eliminación y destacó que ni habiendo marcado cuatro goles en los dos partidos habían podido acceder a las semifinales.

Consecuencia o no del «palo», curiosamente aquel Espanyol experimentó un antes y un después de su paso por Anduva. Antes de medirse con el Mirandés, en LaLiga marchaba quinto clasificado e igualado a puntos con el cuarto, es decir, peleando descaradamente por la zona Champions. Desde su desoladora noche, solo sumó 14 puntos en las 18 jornadas restantes, por lo que acabó en decimocuarta posición y a solo cinco puntos del descenso.

No cabe duda de que Pochettino aprendió aquel 25 de enero de 2012, pues no hay más que ver su currículum posterior, alcanzando una final de la Champions con el Tottenham y actualmente de nuevo aspirando a todo con el PSG. La pelota está ahora en el tejado del Espanyol, que buscará revancha ahora que por primera vez regresa a Anduva, y que tratará de revertir lo que sucedió entonces: que su visita al Mirandés suponga el final de una mala racha y el inicio de una trayectoria ascendente. No le queda otra.

Suárez tiene cuerda para rato

Luis Suárez ha sido una bendición para el Atlético. Y no sólo por sus goles, donde con el tanto conseguido en el derbi ya suma 17 en Liga, cifra que únicamente supera Messi (19) en la lucha por el Pichichi. El uruguayo cuajó un fantástico partido contra el Real Madrid, jugando siempre a lo que requería el equipo y volviendo a demostrar que es un futbolista para grandes partidos.

En los primeros minutos dirigió la presión arriba del Atlético, indicando a los compañeros a quien cerrar y llegando a impedir a Courtois sacar el balón con facilidad desde atrás. La primera que tuvo fue para dentro, tirando el desmarque en el momento justo para el gran envío de Llorente y definiendo con el exterior con maestría ante el meta belga. Su capacidad para levantar la mirada, ver al portero y encajar el balón en la esquina justa demuestra lo gran ariete que es. Pero también, con el paso de los minutos, cuando el partido se puso áspero, siempre sacó cosas positivas para su equipo.

Juego de espaldas, ganando balones en inferioridad numérica, buscando al compañero mejor situado y provocando faltas para estirar y dar oxígeno a sus compañeros. Dejó una asistencia de oro a Carrasco que no pudo marcar en el mano a mano con Courtois y estuvo a punto de conseguir su doblete, pero también se topó con el portero blanco. Un sensacional partido que no sirvió para ganar por el empate final de Benzema, pero que demostró que sigue habiendo Suárez para rato. El uruguayo salió del Barcelona por la puerta de atrás, pero a sus 34 años está en un buen momento físico (aunque lejos de la punta de velocidad de años atrás) y ha dotado al equipo de experiencia, colocación, entendimiento del juego y esa contundencia que tanto adolecía.

Con su tanto al Real Madrid, Luis Suárez ha conseguido 17 goles en 22 partidos de Liga (uno más que la temporada pasada con el Barça), donde todos ellos han servido para sumar puntos. Más allá de su debut con doblete ante el Granada en un partido ya decidido (6-1) o la puntilla con el tercer gol al Cádiz (4-0) en el Wanda Metropolitano, los goles de Suárez han sido determinantes en el marcador. Abrió el partido contra el Celta (0-2), sentenció al Betis (2-0), hizo un doblete para doblegar a un combativo Elche (3-1), el único gol del partido contra el Getafe (1-0), el tanto de la victoria en el 90’ ante el Alavés (1-2), un doblete de oro para remontar al Eibar (1-2), un gol para poner en ventaja al Atlético frente al Valencia (3-1), un doblete al Cádiz (2-4) y los dos goles del partido al Celta (2-2).

Un definidor como no tenía el equipo desde hacía años. Cuando solo estamos en la jornada 26 (el Atlético recupera hoy contra el Athletic la jornada 18), Suárez tiene unos números que no se veían en el club desde la temporada 2017-18, cuando Griezmann anotó 19 tantos en Liga. La temporada siguiente el francés volvería a ser el máximo goleador del equipo en el campeonato, pero con 15 goles. Y el curso 2019-20 fue Morata con 12. Para poder optar a LaLiga, el Atlético necesita un finalizador de campeonato, y Suárez le ha caído del cielo. Si en la temporada 2013-14 era Diego Costa el que veía la portería enorme (27 goles en Liga), esta es el uruguayo el que está llevando el peso anotador del equipo. Un jugador que más allá de goles, ha dado un plus de competitividad al equipo y que, tras superar un pequeño bache de cara a puerta, no piensa rendirse en la lucha por el título y por demostrar que los que le daban por acabado se equivocaban notablemente.

El Espanyol, contra su parte de guerra y un liberado Oviedo

Incluso los datos, que parecen tan categóricos, son a menudo relativos. Siete puntos sobre nueve suma el Espanyol, que siente la pistola sobre la sien de tener que ganar hoy al Oviedo tras el empate de la pasada jornada ante su archienemigo, el Sporting. Idéntica racha acumulan los carbayones, gracias a la cual sin embargo se sienten liberados y dispuestos a dar el golpe en la primera visita de su historia –y eso que este enfrentamiento fue durante años un clásico de Primera– al RCDE Stadium.

Si hasta los guarismos son interpretables, imaginen qué no sucederá con las sensaciones. Se han tenido que multiplicar los esfuerzos esta semana en la enfermería perica, más poblada que nunca, con el añadido de que al jugar en viernes el margen de recuperación ha sido menor que de costumbre. A la ausencia por sanción de Pedrosa se añade la incertidumbre. Por un lado, con Raúl de Tomás, quien ya se perdió la visita a El Molinón por unas molestias en la rodilla derecha y que como mucho llegaría hoy para unos minutos –aunque esa estrategia, en el Tartiere le valió para resolver el partido con sus dos primeros goles de la temporada–. Dimata tiene todos los números para repetir de inicio.

También son dudas más que razonables Óscar Gil –el único lateral diestro disponible tras la grave lesión de Miguelón, por lo que Lluís López pasaría a la banda– y Vadillo, apartados durante la semana y muy justitos para este choque, determinante para mantenerse en la zona de ascenso directo.

Todo lo contrario experimenta Ziganda, que dirigió a Vicente Moreno al inicio de la única temporada del míster perico en Primera –la 2008-09 con el Xerez– y que recupera a Mossa y al experico Tejera, ausentes ambos ante el Zaragoza por sanción, mientras que Borja Valle podría colarse en el equipo titular por primera vez desde que llegó en el mercado de invierno.

Aun con cambios en la alineación, mantendrá el Oviedo su espíritu de equipo rocoso con el objetivo de asomar la cabeza por la zona más cercana a la promoción de ascenso. Y no habría mayor golpe de autoridad para impulsarse que un triunfo ante el Espanyol, jugando sin complejos, como lleva advirtiendo el vestuario toda la semana. Sensaciones, números. Obligación, oportunidad. Todo según del color con qué se mire.

El Inter debe pagar el primer plazo de Achraf antes del día 31

El momento deportivo del Inter es, con diferencia, el mejor de la última década, pero el futuro del club a nivel económico sigue siendo una incógnita. El grupo Suning, que ha cerrado sus actividades futbolísticas en China (Jiangsu incluido), negocia con varios fondos de inversión la venta de la entidad nerazzurra, y la crisis del covid ha causado varios aplazamientos de los pagos que tenía previstos. Pasó con el tema de Achraf, pero también con Lukaku. Según desveló hoy ‘La Repubblica’, el Inter habría tenido que pagarle al Manchester United 1,9 millones de euros en variables al final de la pasada temporada, pero acordó con los ingleses hacerlo un año después. Sin embargo, a finales de enero, anticipó el pago en cuanto tuvo la posibilidad de hacerlo, ya que el próximo día 31 de marzo sus cuentas pasarán por la lupa de la UEFA.

Las normas le impiden tener sueldos atrasados superiores al 15% del total de la plantilla, e imponen respetar las fechas de pagos de los traspasos. En este sentido, siguen los contactos con el Madrid por el caso Achraf: antes del final de este mes, los italianos tendrán que pagar el primer plazo de su operación, 10 millones de euros. Suning, mientras, negocia con los fondos buscando dos caminos: un préstamo para pagar las deudas hasta el final de la temporada, o la venta total del club. Además de BC Partners, en las últimas horas se ha hablado también del fondo saudí Public Investment Fund.

Luis Rioja, un significado fan del Betis ‘infiltrado’ en el Alavés

Luis Rioja, futbolista del Alavés, es un bético reconocido. Un infiltrado en el equipo vitoriano que el próximo lunes visitará el Benito Villamarín con la necesidad de que su equipo puntúe para tratar de salir de la quema de los puestos de más abajo en la tabla. Natural de Las Cabezas de San Juan, en Sevilla, no olvida su pasión por las Trece Barras.

«Mi equipo es el Betis, lo mamo desde pequeño igual que cualquiera de los que van al Villamarín. Ahora me debo al Alavés, pero ojalá el Betis lo gane todo menos los dos partidos que se enfrente a mí. En algún momento me gustaría vestir al camiseta verdiblanca», afirmó el futbolista en una entrevista reciente.

El extremo izquierdo, de 27 años, llegó a Mendizorroza la campaña pasada procedente del Almería y a cambio de unos dos millones de euros. Esta temporada ha jugado casi todos los encuentros de los babazorros, 22, en los que ha aportado dos goles y una asistencia. En Copa del Rey también marcó un tanto.